El Periódico 8/3/07

España destinará 490 millones al año a impulsar la igualdad de sexos

  1. • El Senado da vía libre, con la abstención del PP, a la ley que crea el permiso de paternidad de 15 días
  2. • Los nuevos derechos entrarán en vigor antes de final de mes tras ser ratificados por el Congreso

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OLGA PEREDA / MANUEL VILASERÓ
MADRID

España dio ayer un paso adelante para erradicar la discriminación al aprobar el Senado la ley de igualdad entre hombres y mujeres. El texto llevará la paridad a las listas electorales y a las empresas y, además, creará un permiso de paternidad de 15 días. Su entrada en vigor se producirá antes de fin de mes, una vez que sea ratificada por el Congreso, donde no se prevén cambios. El coste de implantación de las nuevas prestaciones alcanzará los 490 millones de euros anuales.
El texto --aprobado intencionadamente en la víspera del Día Internacional de la Mujer-- contó con el apoyo de todos los grupos, a excepción del PP. El partido conservador volvió a abstenerse porque, en su opinión, la igualdad se tiene que llevar a cabo por convencimiento y no por imposición. La senadora Belén Fernández (PP) añadió que la ley está hecha exclusivamente "para las élites".

ADIÓS A LOS DOS DÍAS
Una vez que la norma sea una realidad, los padres que tengan un hijo dispondrán de 15 días libres y no dos como sucede ahora. El Senado acordó ayer también que la baja se alargará hasta cuatro semanas dentro de seis años. Eso, si el Gobierno de turno lo mantiene, claro está.
La norma contiene también novedades para las madres. Las mujeres con menos de 21 años no necesitarán haber cotizado para recibir las ayudas de maternidad que otorgan las administraciones. Si la madre tiene entre 21 y 26 años, basta con que haya cotizado 180 días. Y las mayores de 26, con 365 días.
Con el objetivo de conciliar la vida laboral y familiar, la ley brinda la posibilidad a los trabajadores de acogerse a una excedencia de dos años (y no de uno como sucede ahora) para cuidar a un familiar.
En el terreno político, la norma da un revolcón a la ley electoral. A partir de ahora, las listas de las votaciones tanto europeas como estatales, autonómicas y municipales serán paritarias (excepto en los municipios de menos de 5.000 habitantes). Eso significa que ningún sexo estará representado por encima del 60% ni por debajo del 40% en tramos de cinco nombres.

EN LAS EMPRESAS
Respecto a las empresas, la norma también intentará acabar con la discriminación, algo que no ha sentado muy bien a los empresarios. Las compañías de más de 250 empleados deberán negociar planes de igualdad, en los que se analizará si las mujeres ganan lo mismo que los hombres, así como si tienen acceso a puestos de responsabilidad. Las empresas pequeñas no estarán obligadas, pero sí podrán adoptar los planes voluntariamente.
Las sociedades anónimas, según la ley, "deberán promover" la presencia de mujeres en sus consejos de administración y disponen de un plazo de ocho años para hacerlo. Sin embargo, no se prevén ni sanciones ni estímulos.
El Senado introdujo también una disposición que obliga al Gobierno a "promover el acuerdo necesario" para reformar la ley electoral de modo que los cargos electos (parlamentarios y concejales) puedan hacer efectivas sus bajas de maternidad. En la actualidad, tienen derecho como cualquier otro ciudadano, pero la normativa no prevé su sustitución, con lo que están obligados a acudir siempre que su voto es necesario. El Congreso ya adoptó una resolución similar sin éxito.
La pretensión del PSOE de obligar a declarar a la víctimas de la violencia doméstica cuando ellas fueran las únicas denunciantes fue rechazada con los votos de CiU y PP.